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¿Necesito un amortiguador de dirección?

La respuesta básicamente depende de diferentes factores: cuáles son tus pretensiones y objetivos sobre la moto y según qué moto tienes. Así que hoy os vamos a contar un poco más sobre cuándo es necesario poner un amortiguador de dirección en tu moto y qué ventajas te aporta. 

 

¿Qué es un amortiguador de dirección?

Empezamos con una breve descripción: un amortiguador de dirección es como una suspensión lateral del manillar. Es decir, suaviza los movimientos del manillar, en específico, los cambios de dirección inesperados y bruscos que se producen en la parte delantera de tu moto, manillar y rueda. 

 

Técnicamente es bastante extenso explicar cómo funciona, pero para tener una respuesta rápida, en su interior trabaja igual que una suspensión, con aceite y un pistón.

Tipos de amortiguador de dirección

Existen, principalmente, dos tipos de amortiguadores de dirección. Por un lado los que llevan de serie muchas motos y que están pensados para carretera, sobre todo en motos tipo R para evitar el “shimmy” a altas velocidades. Este tipo de amortiguador, aunque ligeramente adaptado, también lo llevan algunas motos Trail como la Ducati Desert X, la BMW R1250GS – que lo lleva anclado al telelever – o la KTM 890 Adventure. Es un amortiguador instalado de serie que no se puede ajustar y especialmente pensado para uso en carretera. 

Por otro lado tenemos el amortiguador de dirección creado para su uso Off-Road. En este caso, estaríamos hablando de uso de motos tipo enduro o trail a ritmos, al menos, alegres (más abajo os dejamos una pequeña lista de motos que consideramos más adecuado el uso de un amortiguador de dirección off-road). 

La principal ventaja de un amortiguador de dirección para off-road, más allá de su propia finalidad que es poder controlar mejor los movimientos involuntarios de la rueda delantera de tu moto, es que se puede ajustar a tus necesidades en 3 aspectos. Uno lo puedes hacer tú mismo, los otros ajustes debe hacerlos un especialista:

  1. Puedes regular la dureza de la amortiguación. Esto se puede hacer con un simple giro de la rosca que tiene el amortiguador, se afloja o endurece hacia un lado u otro. Por ejemplo, si usas la moto diariamente, lo dejas al mínimo; y el fin de semana te vas de ruta off-road, puedes aumentar la dureza hasta lo que consideres. 
  2. Elegir en qué ángulo deja de actuar el amortiguador. Es decir, puedes limitar a partir de qué momento ya no frena o absorbe. Lo normal es que se active sólo en el primer tramo, que es cuando más necesitas absorber el golpe con una piedra.
  3. Tiene un sistema completamente ajustable para reaccionar de forma adecuada a los movimientos de “alta velocidad”, que no significa velocidad a la que circulas sino velocidad con la que ocurren los movimientos inesperados. Una fuerza que se ajusta independientemente de la dureza lateral.

Una característica que diferencia los amortiguadores para offroad de los de carretera es que el amortiguador funciona sólo hacia una dirección, es decir, te frena al desviarse la moto, pero no cuando vuelve al centro, al que vuelve rápido. 

A pesar de haber hablado de estos ajustes que tiene que hacer un especialista, cuando compras un amortiguador ya viene preparado y no es habitual tener que hacer cambios para un uso normal. Eso sí, si quieres algún ajuste y ya llevas muchos kilómetros con él, puedes aprovechar para hacerle una pequeña revisión (aceite…) y repasar estos ajustes. Pero esto es algo puntual que se debería de hacer de forma periódica según el uso que le des.

¿Cuándo debo plantearme si necesito un amortiguador de dirección?

Principalmente necesitas un amortiguador de dirección si tienes una moto de enduro o rally, ya que este tipo de motos son más ligeras e inestables cuando vamos rápido (considerando a partir de unos 60km/h). 

Cuanto más grande y pesada sea la moto (pasamos ya a motos Trail), si llevas un amortiguador de dirección te irá peor en trialeras o situaciones de velocidad lenta, pero en pistas más rápidas será más estable. Si te planteas correr (más de 80km/h en pista), no está de más montar un kit de amortiguador de dirección. Aunque la moto es más estable porque pesa más y tiene una geometría distinta, si le das a una piedra es más complicado controlar los movimientos bruscos e inesperados.

Aunque pueda parecer una tontería, se nota muchísimo su efecto. El manillar pasa de moverse completamente a hacerlo solo unos grados. Evidentemente, cuanto mejor suspensiones tenga la moto, menos necesario es un amortiguador.

 

Así pues, estaríamos hablando de: si tienes una moto de enduro y la usas para ir por pistas a alta velocidad, es 100% recomendable poner un amortiguador de dirección. Y esto aplicaría también a las motos Trail más ligeras, como una KTM 690, una Husqvarna 701 o la GasGas 700. Subiendo un pelín en el escalón, tendríamos la AJP PR7 y la Yamaha Tenere 700. Las últimas motos Trail de media cilindrada que consideraríamos poner un amortiguador de dirección para uso offroad serían la KTM 790 y 890, la BMW 800 o la Tiger 900. 

Cómo montar un amortiguador de dirección Scotts

Por último, hablamos del montaje. Según el modelo de moto se necesita un kit diferente, ya que una parte del amortiguador va anclada a las tijas, mientras que otra al chasis, de forma que cada uno necesita su propio soporte. 

En TwinTrail confiamos en el amortiguador de dirección de Scotts, que es el que hemos utilizado tanto en nuestra participación en el Rally Dakar como el que ha montado Isaac en su BMW F800GS para participar en el Hellas Rally.

 

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